Horóscopo Chino Dragón


Los nativos de este signo, no pueden quedarse tranquilo, necesita evadirse de la rutina y poder experimentar una forma distinta de actuar en la vida, de comprobar de primera mano que se puede vencer al destino en cualquier ocasión y con cualquier herramienta o incluso, sin ellas. El Dragón es feliz así. Retomando el respeto que se había perdido al vivir dentro de la excesiva normalidad diaria, eso que da tanta felicidad al resto de los mortales. Si la aventura sale mal, el Dragón no se enfadará ni se arrepentirá de la decisión tomada. Sabe perfectamente que sólo se puede arrepentir de no haber hecho aquello que creía que debería hacer; de lo demás, asume toda la responsabilidad con plena conciencia.


Los nativos de este signo, que tienen como elemento energético la Madera, son a veces mas apáticos, pero están absolutamente preparados para superarlo, ya que el simbolismo propio del Dragón, no les deja caer en el desaliento y el derrotismo.

Si su energía es la del Fuego. incide en el comportamiento del Dragón. en el sentido más acusado posible, pues le hace irascible e inquieto, existe el peligro de preocupación continua, por lo que el desgaste de energía vital seguro que se producirá sin remedio. Parece que será el equilibrio quien presida cualquier acción en esta circunstancia. El resultado de esta tendencia es el equilibrio y su preocupación por los demás, lo que le lleva también a elegir en numerosas ocasiones el camino del humanitarismo

Si tienen por elemento a la Tierra, deben evitar el aislamiento que les conduciría a una especie de callejón sin salida, aunque nunca se acaba de conocer a estos nativos, siempre terminan sorprendiendo.



Si su elemento es el Metal, algunos nativos prefieren no tener ilusiones y así, cuando no se cumplan, no hay sufrimiento. Prefieren renunciar a la acción.

El Dragón y el Amor. Los nativos de este signo no tienen fácil las relaciones con los nativos de los otros signos, sobre todo con los más tranquilos. No suelen enterarse muy a menudo de cómo son las cosas de verdad. Así, cuando un dragón se decide a amar, nadie puede venir a decirle que sólo es un sentimiento personal y nada más. Si el Dragón, se ha decidido, a declarar abiertamente su amor por una determinada persona; que esta persona en cuestión venga a opinar lo contrario resulta, cuando menos, desafortunado. Porque su opinión y su convencimiento son muy superiores a cualquier criterio ajeno.

El Dragón y la Salud. Psicológicamente el símbolo del Dragón representa algo que superar. Los nativos de este signo son gente sana por lo general, el mal permanecerá lejano y su longevidad será una buena prueba de ello. El peligro no está en el lado físico de la vida, sino en el mundo de los sentimientos. El Dragón, fuerte y enérgico, puede debilitarse totalmente ante un desprecio de los demás, ante un desaire repetido. Toda su fortaleza puede quedar minada ante estos hechos, u otros muchos similares porque a una criatura de su portentosa envergadura le son necesarias las palabras de aliento, las miradas de admiración, las sensaciones de apoyo y, sobre todo, las súplicas y peticiones de ayuda y protección.

El Dragón y el Trabajo. Los Dragón son activos, con empuje, cuidadosos, honestos y además afortunados. Son una gente maravillosa, sobre todo cuando no sale a la superficie su intolerancia o su impaciencia. No se resignan a poner un escritorio entre el mundo y sus necesidades vitales, necesita evadirse de la rutina y poder experimentar una forma distinta de actuar en la vida.